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Agro-robótica: Mitos y verdades

Agro-robótica: Mitos y verdades

El camino tecnológico en el campo

Invernaderos inteligentes, robots sembradores, cosechadores, riego por control remoto. El camino está iniciado y el campo será robótico. 

Convocamos al productor CEO en San Tonino para hablar de desarrollo tecnológico en el campo y los desafíos de enfrentar cuestiones como la falta de mano de obra, que es una realidad que muestra un panorama poco alentador.

Por eso, las soluciones tecnológicas apuntan a desarrollar máquinas inteligentes autónomas para suplementar esta falta, entre otras, generar mayores rendimientos a través de tecnologías que aporten soluciones, aceleren mediciones, den más certezas y permitan incrementar rendimientos y mejorar el entorno agrícola que abastece tanto el ámbito local como el internacional.

La globalización trae también de la necesidad de afinar las herramientas de valor para sobresalir entre la competencia internacional, el requerimiento de contar con nuevas alternativas basadas en tecnología que puedan impulsar la competitividad al interior del campo. La oportunidad es enorme y ganará la carrera quién mejor implemente la robótica en el campo, eso está claro. 

“Las tareas que podrían cumplir van desde reconocer indicadores agrícolas de rendimiento o climáticos, monitorear la salud de las plantas o la intensidad de los frutos y floración hasta regar, recolectar frutos o administrar los niveles de herbicidas, pesticidas o fertilizantes“, detalla el experto.

En eventos como las exposiciones de ciencia, robótica y agricultura se presentan constantemente las novedades en materia de robots aplicados al agro.

Esto indica que la tendencia local acompaña el proceso en el mundo.

Más acerca de los robots en el campo

En Oceanía, por ejemplo, un investigador nacido en Australia Salah Sukkariek realizó una experimentación para que una serie de robots hagan labores de campo.

Fue el científico el que inspiró confianza luego de los primeros recelos de los dueños de las fincas en ese país, ya que se entusiasmaron con la idea principal: poder detectar indicadores agrícolas clave en para el rendimiento, la salud de las plantas y el control de los frutos y la floración.

“Unos años después esta tecnología mostró una amplia gama de múltiples beneficios entre los cuales está resolver los problemas de escasez a través de la recolección automatizada“, señala el experto.

Así fue como los agricultores finalmente comenzaron a ver las ventajas y se lanzaron a apoyar este tipo de iniciativas.

Cosechas sembradas y recogidas con brazos robóticos

Se trata de un paso más allá con respecto a los desarrollos mecanizados más conocidos.

Este brazo es capaz de seleccionar la fruta por su calidad y por su madurez gracias a sensores especiales.

“Se trata de un proyecto que se lleva a cabo en diez universidades y centros de investigación científica en Europa, pero otorga esperanzas para que esto se vuelva algo posible en América“.

Por supuesto, los alcances son variados. No solamente habilita a que la fruta sea cosechada, sino también que se analice el producto, se detecta el nivel exacto de madurez de lo obtenido y se lo selecciona según su calidad para su comercialización posterior.

Lo que le resulta más valioso al experto es que todo esto se hace de manera automatizada e independiente.  

Recolectar con un robot ¿Es posible?

¡Claro que sí! De hecho, otra experiencia valiosa en este sentido es la que es producto de los ingenieros de la compañía ibérica Agrobot. Ellos lanzaron un sistema de brazos recolectores que apuntan a reducir o eliminar los costos de la producción en casi un 50%.

Es por estos logros que la robótica sigue ganando terreno en todo el mundo agropecuario y se realizan esperanzadoras pruebas actualmente con modelos cibernéticos que incorporan la visión artificial, más brazos con sensores más sensibles y flotas de robots capaces de transportar y tratar frutas y verduras ya envasadas.

“En un futuro el uso de robots en este sentido impactará en la reducción del uso de insumos químicos en un porcentaje altísimo, hasta en un 80%“, asegura el experto Angelo Calcaterra. Un panorama que, a la luz de estos datos, tiene todo por ganar y mucho por crecer.