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El manejo hídrico del cultivo de papa: Angelo Calcaterra alza la voz para contar cómo convertir el riego en un aliado estratégico

riego para el cultivo de la papa

El productor papero señala una verdad irrefutable: “La cantidad y la calidad del rendimiento del cultivo de papa son factores que están directamente vinculados al manejo del riego y es por ello que cobra vital importancia y vale la pena detenerse en un análisis minucioso sobre el tema“. 

El alto contenido de agua de la papa y su desarrollo radicular de la planta son aspectos fundamentales que convierten el cultivo en una especie sensible a la mala gestión del agua, tanto al exceso como a su falta, por supuesto. 

El especialista es líder de San Tonino S.A. que cultiva y comercializa papas en la Provincia de Mendoza hacia todo el mercado internacional y nacional. Por su experiencia en la gestión del tubérculo observa que es frecuente focalizar la estrategia de riego basada en frecuencias de riego para hacer crecer la planta y evitar el estrés hídrico, como único manejo, cuando en realidad se puede trabajar en láminas, por ejemplo. 

El tema resulta fascinante porque la etapa de desarrollo de la planta y la capacidad de almacenamiento del suelo es un factor clave que a veces no se tiene en cuenta. Sin embargo con el uso de datos tecnológicos es fácilmente utilizable. 

En el caso de los incrementos de agua hay que asegurarse que esté relacionado con una demanda hídrica real del cultivo y no sea “por previsión“, advierte el profesional. Porque, justamente, si se trata de un suelo que retiene mucho el agua se transforma en un enemigo peligroso para el productor papero. 

Es decir, regar poco o mucho, temprano o tarde afecta directamente al rinde pero además a la calidad y se asocia de manera directa a aumentar costos de los agroinsumos, las facturas de energía y la eficiencia. “Es decir, una estrategia equivocada y que, además, no es ni sostenible ni sustentable“, agrega el experto. 

La clave para transformar el riego en aliado son los datos

Transformar el riego de los cultivos de papa en un aliado pasa por tener en cuenta la tecnología de datos“, asegura el experto. 

Es decir, la toma de decisiones acerca de cuándo, cómo y cuánto regar se puede planificar en función de datos obtenidos de modo específico para cada lote y cada producción. Estos datos permiten, en tiempo real, y por ello son el aliado ideal para arribar a buenos resultados tanto ambientales, económicos como productivos. 

Actualmente, de una manera veloz y segura, los sistemas de manejo de riego combinan un gran volumen de datos que provienen de imágenes satelitales y de datos agro meteorológicos que se actualizan en tiempo real, en una tecnología capaz de devolver casi un “minuto a minuto“. 

“Así permiten el cálculo de demanda hídrica con exactitud, ajustados con certeza a la variedad de la papa, el estado de desarrollo de la planta y el tipo de manejo del lote en particular“, detalla el especialista. 

Por otro lado, el dato que nos hablará de la textura del suelo como el porcentaje que contiene de arcilla, limo o arena, es vital para calcular la capacidad del suelo de retener más o menos agua. Así se determinará el umbral de agua útil por sobre el cual se debe apuntar a mantener para preservar la humedad del suelo. “Si se cuentan con esos datos se podrá definir una correcta lámina y frecuencia de riego, definida particularmente para un lugar en especial“, puntualiza el experimentado productor en este sentido. 

El especialista y productor papero señala, además, que estos datos vistos de forma integral en una especie de balance hídrico son de suma utilidad. El arquitecto señala que es útil observar patrones de comportamiento según datos de textura y humedad gravimétrica de la cual se parte (antes de proceder con el riego). También resulta estratégico observar el crecimiento del cultivo de papa en general y relacionarlo con estos patrones u otros que se puedan inferir. 

A esto se le suman los datos obtenidos de las precipitaciones que afectan también al cultivo, pero de manera natural. Finalmente, la evolución del cultivo permite también un cálculo de demanda hídrica con exceso de precipitaciones o sequía, otro dato super interesante. 

El balance, el seguimiento y el monitoreo en el tiempo es enriquecedor para el productor papero siempre y se puede optimizar así un mismo lote o trasladar esa información a una proyección para lotes nuevos en condiciones similares, hasta contar con los datos específicos. 

“Al final del ciclo, cuando se necesita más agua, se puede ajustar y esto permite saber con exactitud cuándo comienza ese momento“, ejemplifica el experto. 

De esta forma, contar con una herramienta de monitoreo y gestión del agua para el cultivo de papas, permite afinar la toma de decisiones y regar según los datos lo indiquen ajustando a cada lote y cultivo una estrategia particular. Así el riego se convierte en estratégico aliado y eficiente herramienta. 

“Además, permite mejorar resultados de manera sostenible, una clave en el manejo de cualquier industria“, asegura el líder papero para terminar.