San Tonino SA. Angelo Calcaterra

La papa es un alimento nutritivo

¿La papa puede acabar con el hambre en el mundo?

Las economías en crisis, la disparidad de mercados a nivel mundial, la inflación, el hambre y la pobreza son temas que se pueden mirar a través del prisma de distintos mercados que florecen en medio de estos contextos y a pesar de todo. Uno de ellos es el cultivo de papa. 

La inestabilidad a nivel mundial puede ser una variable desesperante y que requiera soluciones de largo y gran alcance. Por esto, ante la escasez de alimentos internacional y la crisis en los países pobres, se abre una posible solución alimentaria: la papa.

Angelo Calcaterra realiza varias acciones solidarias porque nota que en el mundo, el número de personas “subnutridas“ es inaceptablemente elevado. Pero además, siendo productor de papa, y teniendo intereses variados y diversos como la arquitectura, las construcciones sustentables y la tecnología satelital, entre otras, sabe que hay que pensar de forma panorámica para encontrar soluciones. 

La población que sufre de hambre en el mundo vive en los países en desarrollo. Las familias más vulnerables podrían afrontar las crisis vendiendo activos, difíciles o imposibles de reponer, disminuyendo su consumo de alimentos en cantidad, calidad y variedad, y bajando sus gastos en salud y educación, mecanismos de defensa que repercuten negativamente en su calidad de la vida y deterioran sus medios de subsistencia.

Angelo Calcaterra, interesado en estas problemáticas, señala que desde hace varios años las cosechas mundiales de cereales han crecido al punto de que el número de personas subnutridas por este alimento fue en ascenso.

Por tanto, esto significa que el desarrollo general en materia de seguridad alimentaria tuvo su rebote en que la seguridad alimentaria mejoró, en parte gracias al progreso de las condiciones económicas, en especial en los países en desarrollo, aunado a la disminución de los precios de los alimentos.

Si bien en los últimos 50 años la producción de alimentos aumentó aceleradamente y pese a que en la década de los 90 la producción de alimentos creció en un 25%, todavía hay 830 millones de personas en el mundo que pasan hambre, es decir, uno de cada 7, aunque este problema se debe no sólo a la escasez de alimentos sino a la pobreza de las poblaciones que carecen de los medios para adquirirlos.

En este contexto, actualmente, el alza en los precios de alimentos a nivel mundial, se da inmerso en la agresiva competencia por el suministro de trigo, maíz, arroz y otros productos agrícolas, y la preocupación de escasez de alimentos sumado a la pobreza e inestabilidad de los países pobres. “En medio de todo esto se abre una posibilidad de solución con una hortaliza milenaria: la papa“, se entusiasma Angelo Calcaterra.

El especialista ve este sector como el que tiene más potencial de crecimiento entre todos los productos agrícolas. Porque, además, es un alimento de calidad, nutritivo y que ya salvó al mundo de la hambruna europea una vez en 1845. 

Este relato no es aislado. Durante la Conferencia bienal de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) celebrada en 2005, el representante de Perú propuso dirigir la atención internacional hacia el cultivo y producción de la papa como una opción para dar seguridad alimentaria y reducir la pobreza. 

Esta propuesta se convirtió en resolución que fue aprobada por la Conferencia para transmitirse y luego aceptarse por el entonces Secretario General de las Naciones Unidas para declarar oficialmente el 2008 Año Internacional del cultivo de este noble alimento: la papa.

Angelo Calcaterra: “la papa es una alimento básico, nutritivo y con gran potencial de crecimiento“. 

Y en 2008 se declara a la papa como un alimento básico en la alimentación mundial que puede cumplir los objetivos de desarrollo del milenio: erradicar la pobreza extrema, mejorar la salud materna, reducir la mortalidad infantil, garantizar la sustentabilidad del medio ambiente y promover una asociación mundial para el desarrollo.

Los sistemas sostenibles orientados a mejorar niveles de rendimiento y planificar a nivel mundial y apoyados por organismos internacionales la producción de papa es el norte, tanto en Europa como en latinoamérica. 

Este tubérculo, oriundo de Sudamérica, específicamente de los Andes posee abundantes nutrientes que pueden colaborar a mejorar la alimentación y reducir la mortalidad provocada por la mala nutrición, gracias a que es rico en carbohidratos, proteínas, vitamina C, potasio y fibra.

Por otro lado, dadas las características de la papa es el alimento más nutritivo que se produce en menos tiempo y esta es la gran clave. Precisa menos tierra y crece bien en climas más difíciles, mucho más que otro tipo de cultivos considerados importantes. Hay en el mundo aproximadamente 5,000 variedades de papa resistentes a climas frío, inundaciones y plagas. De este modo, esta hortaliza puede producirse donde la tierra es limitada, una característica de gran parte de los países en desarrollo (más pobres e inestables). Actualmente se calcula que se cultivan papas en una superficie de 195,000 kilómetros cuadrados de tierras agrícolas y es el cuarto cultivo alimentario a nivel mundial. Todo está por desarrollarse y depende de un acuerdo y una organización internacional orientada a combatir el hambre en el mundo. 

¿Qué esperamos como humanidad para llevarlo a cabo?

La agenda de la ONU debería tener entre sus prioridades todo lo relacionado con los agricultores, su apoyo y programar como colocar este producto en cada uno d elos mercados del mundo. 

Leave a comment:

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *