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Alimentos y regiones: la papa, un cultivo rumbo al perfeccionamiento

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Sus cultivos ocupan unas 80 mil hectáreas y su zona principal es el sudeste de la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Tucumán y otros lugares según la época.

 Bautizada como el tesoro enterrado de los pueblos, la papa se expande a manos de unos cientos de productores, movilizando toda la economía del lugar donde se realiza.

“Se trata de un cultivo con un gran potencial competitivo“, resalta el especialista, CEO y productor en San Tonino.

El producto se comercializa en el Mercado Central, llegando fresco de esta manera a la mesa de los argentinos de capital y conurbano.

“Es un mercado que encara su transformación de manera paulatina“, describe el especialista en este sentido.

Dentro de este contexto, activos operadores hacen de intermediarios entre la producción y el consumo con años de profesión, con sus méritos y errores por mejorar.

Los cambios estructurales para su evolución deberán tener en cuenta las características de un negocio que depende fundamentalmente del clima. De las heladas y las sequías. De lo que se invierte y los riesgos que se corren.

“Año a año se entierra un capital y no se sabe luego qué se obtendrá, lo cual se vive con incertidumbre, más cuando el objetivo a veces es un mercado demasiado fluctuante“, opina el experto.

Los mercados que comercializan deben cumplir con requisitos como controles sanitarios y facturación, pero no sólo existe el Mercado Central.

Un aspecto sobre el que muchos no comentan es el de la informalidad. “La parte fiscal o impositiva habría que llevarla a un orden. La venta informal tiene que ver con que el que distribuye el producto muchas veces tiene un local informal. Esto debería emprolijar para poder crecer como país productor, abastecedor del mercado interno y exportador“, reflexiona el profesional.

La más solicitada en el Mercado Central es la papa negra, aunque se trabajan otras variedades.

El clima marítimo genera condiciones óptimas para el cultivo, por eso en el área lindera a Mar del Plata hay tantos lotes produciendo papa y se le llama “el corazón papero“, describe Angelo Calcaterra por último.

Allí una empresa dio gran evolución al sector a través de su servicio de diagnóstico al sector semillerista: Diagnósticos Vegetales. Además, mediante convenios internacionales, trabaja en el desarrollo de nuevas variedades de papa.

Calidad sanitaria de las papas, nuevas variedades, sustentabilidad. Todos estos factores modificarán el mercado de producción y comercialización de tan noble alimento. El futuro ya llegó.