San Tonino SA. Angelo Calcaterra

papas san tonino

El avance de la robótica en el campo argentino por Angelo Calcaterra

Cómo se implementa el desarrollo de esta tecnología aplicada al cultivo de papas y otros cultivos clave

 

El fascinante mundo de la robótica aplicada a la agricultura ya es un hecho para los campos argentinos.

Los desarrollos tienen distintos alcances, distintos momentos en el proceso de implementación y diferentes posibilidades pero el camino es esperanzador.

 

Cómo crece la robótica aplicada al campo a nivel nacional

Los robots son paulatinamente capaces de cosechar, sembrar, monitorear y pulverizar con productos tratantes.

Es decir, de realizar acciones realmente complejas vinculadas al proceso del cultivo en donde intervienen de forma mínima otros actores a cargo del entorno agropecuario.

Por ende, “con datos previamente cargados son capaces de hacer el seguimiento de un cultivo y anticiparse a situaciones problemáticas como plagas o fallas en la fertilización o siembra y resolver la situación mediante la aplicación de una acción de manera autónoma“, especifica el experto Angelo Calcaterra.

 

Agricultura de precisión

En un inicio “la agricultura de precisión (AP) en Argentina estaba vinculada al manejo de insumos variables por ambientes y de datos que se extraían del lote“, recuerda el especialista Angelo Calcaterra en este sentido.

“Más tarde esta incluyó a tanto a los equipos como al control y medición de la eficacia de todo lo vinculado a la maquinaria“, detalla.

La fase que le siguió podría caracterizarse como la de los desarrollos de software como protagonistas.

“Estos lograban que con inteligencia pre cargada la máquina pueda tomar decisiones que no dependieran del operario. La eficacia en las acciones y la trazabilidad de los procesos era realmente alta. Estábamos asombrados“, describió sobre la experiencia de aquellos momentos Angelo Calcaterra.

La forma de lograrlo fue mediante un chip y un sistema de lectura. Esto hacía que fuera posible “leer“ la información que trae un fardo. “Información sobre su procedencia, el día que en el que se armó y cuánta humedad tiene, por ejemplo“.

 

AP paso a paso

Lo primero es conocer el grado de variabilidad en el rendimiento de determinado cultivo. De esta forma se pueden tomar decisiones acerca de su manejo que puedan impactar positivamente en términos de beneficio económico, teniendo en cuenta calidad, cantidad y otros factores importantes.

Por poner un ejemplo, puede sugerir ahorrar en insumos en las zonas de los lotes en donde la productividad está reducida por algún factor como suelos salinos y en cambio potenciar el área del campo en donde es mayor la posibilidad de obtener mejores rendimientos.

Esto lo hará usando fertilizantes o realizando ajustes en la densidad de las semillas, la frecuencia de riego, etc. como pasos posteriores.

 

Electrónica, software, comunicaciones

La robótica y la conectividad a partir de los últimos desarrollos apuntan a la aplicación de sensores capaces de identificar objetos, animales, plantas, nutrición del suelo, humedad, temperatura, velocidad del viento, lluvia, la capacidad de la planta de absorber el agua y su potencial.

También será capaz de escanear hojas, semillas, granos y frutos para detectar daños, impurezas, contenidos de aceite o proteínas.

“Habrá sensores que detectarán la cantidad de hormonas para recoger o no cuando el fruto esté maduro“, se maravilla Angelo Calcaterra.

Satélites y nanosatélites harán el resto. Obtendrán una alta calidad de imágenes para resolver al milímetro la necesidad diferenciada de los cultivos.

Llega, sin dudas, una nueva agricultura.

Leave a comment:

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *