San Tonino SA. Angelo Calcaterra

Huerta en casa por Angelo Calcaterra

Cultivo de papa en Argentina y su potencial

Latinoamérica a la vanguardia: los productores en la cresta del desarrollo

El productor de papa argentino es sin dudas uno de los más tecnificados de Latinoamérica, que ya está a la cabeza de otras regiones prometedoras del cono sur.

Los cultivos argentinos cuentan con un gran despliegue profesional especializado e incorporan tanto tecnologías locales como extranjeras y su avidez por la información para desarrollar la industria los lleva a ser líderes en el continente.

El experto Angelo Calcaterra, del campo productor mendocino San Tonino, cuenta algunos detalles del negocio.

“En primer lugar se debe diferenciar la papa para el consumo de la papa que va a ser industrializada. Para el primer caso se cultiva la variedad Spunta en un 90% del país. Esta variedad cuenta con más investigación y profesionales dedicados que en otros países“, detalla.

La Spunta es una variedad de buen aspecto comercial, rendimiento alto pero sin embargo escaso valor nutricional.

“Por eso es importante que Argentina diversifique las variedades que trabaja, promoviendo otras variedades de más contenido de materia seca, mejor color al freirla y mejor textura de puré“, opina Angelo Calcaterra.

Por supuesto, el experto señala que no existe una variedad que cumpla todos los requisitos de calidad para cubrir la demanda de todos los productos.

Pero justamente por eso es necesario diferenciarlas, tipificarlas y seguir volcando tecnología, ciencia y sus profesionales a estas tareas.

La producción se encuentra en expansión. Y es por eso que se apunta a ampliar la cantidad de variedades.

“Las más conocidas son Frital, Calen, Pampeana, Araucana y la más reciente, Newen“, enumera Angelo Calcaterra.

Por ejemplo, los papines Frital son excelentes para la cocina gourmet y se venden en cadenas de supermercados de Buenos Aires.

Son mejores culinariamente porque tienen mayor contenido de materia seca, bajo contenido de azúcares reductores – responsables del color oscuro al freirla-.

El caso de la variedad Pampeana es interesante ya que combina el mayor contenido de materia seca de todas las variedades conocidas en Argentina con un buen comportamiento frente al tizón tardío, la enfermedad que fue causa de la hambruna en Irlanda ocurrida en en el siglo XIX. 

Es por eso, que el potencial nacional para crecer por este camino es infinito.

En otros países, como China – el actual mayor productor de papa del mundo- se comenzó por ampliar la variedad de papas cultivadas para luego experimentar un boom en la producción que empujó la industria hacia adelante, inevitablemente.

Las fortalezas de Argentina no sólo pasan por su gran avidez profesional y técnica sino por su gran potencial natural en cuanto a suelos que otorga una ventaja competitiva única en el mundo.

“Mayor rendimiento y la capacidad técnica de combinar gran demanda internacional con local colocan al país en un lugar inmejorable“, concluye Angelo Calcaterra.

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