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Solanáceas: la familia del reino vegetal que tiene grandes especies como protagonistas

El cultivo de Solanáceas

Dentro del reino vegetal, al igual que el animal, existen diferentes familias en su taxonomía que se reúnen por tener características similares. Una de las familias  o géneros mas conocidos e importantes, son las solanáceas.

Las solanáceas son plantas que están distribuidas en todo el mundo, y que tienen una gran importancia tanto económica como alimenticia. Las especies más conocidas son la berenjena (solanum melongena), el tomate (solanum lycopersicum) y la papa (solanum tuberosum).

Se dice que la papa es la reina de las solanáceas, ya que es uno de los cultivos más consumidos en el mundo  junto con el arroz y el trigo.

Al igual que todas las plantas, tiene distintos órganos que cumplen diferentes funciones y que son características propias de la especie.

Se la podría dividir en la parte aérea (tallos y hojas) que cumplen la función de sostén, fotosíntesis, translocación de nutrientes, intercambio gaseoso con el medio ambiente, defensa, etc y en la parte subterránea (tallos modificados y raíces) que se encargan de tomar los nutrientes del suelo, retener agua, ser el ancla de la planta y principalmente almacenar energía.

La papa es una planta perenne, esto quiere decir que vive por lo menos, dos años o más. 

Sus hojas son compuestas, es decir están formadas por hojas individuales que se juntan en un tallo secundario, que ese tallo luego se inserta en el tallo principal.

Pierden sus hojas cuando llegan a la madurez y traslocan todos esos nutrientes a sus órganos de reserva para la siguiente temporada.

El tallo aéreo es el que se encuentra a la vista, de color verde. Al principio este tallo es erecto, para luego caerse hacia el suelo a medida que madura.

Sus flores pueden ser de varios colores: azul, blanca, roja, amarilla, etc. y su fruto, es una baya redonda (una suerte de fruto carnoso que tiene semillas en su interior y que está cubierto por una pulpa) que no es de uso alimenticio.

Tiene diferentes tipos de tallos subterráneos: rizomas y tubérculos.

Los rizomas, son tallos subterráneos, que crecen de manera paralela al suelo, explorando la tierra, de donde van saliendo raíces y brotes que pueden llegar a reservar nutrientes, además ayudan a la planta a cumplir la función de sostén. Este tipo de tallos es típico de plantas perennes. 

Una característica de este tipo de tallos es que tiene un crecimiento indefinido y que su reproducción es asexual; tiene la capacidad de producir una planta nueva, a partir de una parte del rizoma, siempre y cuando tenga una yema. Esto permite que las plantas que tienen estos tallos, sean trasplantados sin ningún problema. Algunas plantas que también tienen estas características son el Jengibre, el bambú, la menta, etc.

Los tubérculos,  son un tipo de tallo malformado, engrosado, que está por debajo del nivel del suelo y que tiene la función de ser un órgano de reserva para la planta (carbohidratos y azucares) y también de propagación y reproducción asexual. Esto explica, el porqué de los atributos de esta hortaliza. Este tipo de estructuras son una fuente de alimento muy importante tanto para el hombre como para los animales. 

A diferencia de lo que todos pensamos, entonces, la papa como tal, no es una raíz, sino que es un tallo modificado con ciertas características. Al igual que la papa, la zanahoria, la batata y el rabanito son todos tubérculos.

Mas de mil millones de personas consumen papa de manera habitual, teniendo un consumo per cápita de aproximadamente cincuenta kilos al año, observándose una tendencia positiva.

Alrededor del mundo se producen más de trescientos millones de toneladas en diecisiete mil millones de hectáreas.; China, India y Rusia son los principales productores de este tubérculo.

Argentina produce un poco menos de 3 millones de toneladas en aproximadamente setenta mil y ochenta mil hectáreas. Esto nos posiciona en el puesto treinta a nivel mundial.

En promedio, en Argentina, los rindes oscilan entre treinta y treinta y cinco toneladas por hectárea. Los rindes promedios a nivel mundial son de aproximadamente veintiún toneladas por hectárea, lo que nos hace estar por encima del promedio.  En zona núcleo, las producciones pueden llegar a duplicar ese valor.

Las principales zonas para la producción de papa, según el área destinada para este cultivo, son en orden de superficie: Buenos Aires, Córdoba y San Luis, Tucumán, Mendoza, Jujuy, Salta, Santa Fe, Rio Negro y Chubut.

En nuestro país, debido a su extensión, las épocas de plantación y comercialización varían:

En el Norte, Salta Tucumán y Jujuy la plantación se hace en Junio/Julio y se vende en Octubre/Noviembre. 

En el Norte de Buenos aires, parte de Córdoba, parte de  Mendoza y parte de Santa Fe se planta en Julio/Agosto y se vende entre Octubre y Diciembre.

En el Sudeste de Buenos Aires, Chubut, Rio Negro y parte de Mendoza se planta en Octubre/Noviembre y se vende de Enero a Octubre.

En Córdoba, parte de Mendoza y parte de Santa Fe se planta en febrero, vendiéndose de Junio a Noviembre.

El destino de la producción puede ser para consumo fresco, tal y cual la consumimos en la verdulería, o para la industria (chips, bastones y otros).

En nuestro país aproximadamente el 70% va destinado a consumo fresco, concentrándose la mayoría de la comercialización de este en el Mercado Central de Buenos Aires, debido a la demanda del área metropolitana porteña.

Las principales empresas que procesan este alimento se encuentran en el Sudeste de la Provincia de Buenos Aires, es por eso que esta zona es la que se encarga de abastecer esta demanda.

Esto explica porque la papa es un alimento considerablemente importante tanto a niveles económicos como alimenticios.