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Principales enfermedades y plagas en el cultivo de papa

El especialista papero afirma que el cultivo de la papa es el tercero más importante a nivel mundial, pero a su vez uno de los más azotados por distintos tipos de enfermedades que afectan su rendimiento.

Plagas y producción papera

Los cultivos de papa son constantemente atacados por pequeños organismos e insectos si no se toman las medidas necesarias para impedirlo. 

El manejo del cultivo en este sentido es casi tan importante como monitorear y medir resultados con respecto al riego. 

Las jornadas permanentes que se realizan sobre el tema en el Centro de Productores de Papa, que representa el tercer cultivo luego del arroz y el trigo, es un centro de reflexión e intercambio importante que suele darse en la zona del sudeste de la provincia de Buenos Aires a donde se reúnen paperos de distintas zonas de Argentina. 

“El tubérculo de la papa es una fuente de proteínas de alta calidad, carbohidratos, minerales y vitamina C“, especifica el especialista. Y es por ello que tiene tanto valor para abastecer la alimentación de muchas personas.  Por esto es clave preservar los cultivos de papa. 

“No sólo por los daños económicos que puede significar o la baja en los rendimientos, sino porque además de ser una industria próspera juega un papel significativo en la alimentación de muchas generaciones de argentinos y también, de extranjeros ya que una buena parte de la producción se exporta“, reflexiona el especialista.

En cuanto a las características de las plagas, en esta región de la provincia y también en otras de Argentina en donde se produce Papa se difundió el virus del machitamiento del tomate. 
Es un virus que sólo se contagia de planta a planta por medio de algunas especies de trips.  La hembra de los trips es la que pone los huevos y lo hace usualmente en las flores de la papa. 

Allí surgen las larvas y se alimentan perjudicando los tejidos.  Cuando los jóvenes realizan la muda al estado siguiente de evolución, siguen consumiendo y dañando. Pasarán por este ciclo dos veces hasta convertirse en ejemplares adultos. 

Habitan cualquier parte de la planta pero para verlos, lo mejor es buscar en las flores.  Una vez identificados hay que actuar porque uno de los aspectos más destacados de este tipo de organismos es que son capaces de colonizar una diversidad de plantas, algunas en donde se reproducen y otras, de las cuales se van a alimentar. 

El profesional y CEO en San Tonino recomienda exploraciones frecuentes para luego actuar con el insecticida indicado. 
Otra plata que también daña el cultivo de papa es el pulgón o los áfidos.  Estos se ubican en hojas y flores, pero también en las raíces y tubérculos, a diferencia de otros organismos.

“El peor daño es el que ocasionan succionando la savia, amarillentando las hojas y transmitiendo el virus“, alerta el experto.

En este caso se recomienda tener en cuenta la medida exacta para no dañar los cultivos en pos de combatir los pulgones y revisar la planta con frecuencia. 

Lo aconsejable son los aficidas cuando ya se encuentran entre 29 y 50 individuos ápteros por hoja.  Se trata con insecticidas selectivos que no solo no afecten la planta sino que tampoco lo hagan a sus enemigos naturales como los parasitoides.

En cuanto a la papa que está destinada a ser “papa semilla“ se puede hablar de daño indirecto a causa de la transmisión de este virus. 

Una especie sola, el Myzus periscae, puede transmitir más de 100 virus, entre los que se destaca el enrollado de la hola, como el más común y peligroso. 
Identificarlo evitará la colonización y ayudará a controlar la infección.  “Para lograr esto se usan trampas con agua amarilla para atraer a esta especie y eliminarlo“, finaliza Angelo Calcaterra.