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La agricultura actual preserva a la biodiversidad

agricultura actual

El especialista en agricultura sustentable Angelo Calcaterra enfatiza que el campo argentino está consciente sobre la urgencia de producir pero reduciendo el impacto ambiental. 

“Las buenas prácticas agrícolas son preocupación de todos los actores involucrados en la producción“, asegura el experto en el tema Angelo Calcaterra

Y es que sin dudas, la biodiversidad está en el foco de todas las preocupaciones de todos los sectores. El avance de la urbanización y el proceso de conversión de hábitats naturales para usarlas en actividades redujo la disponibilidad de espacios naturales. 

Con esto, disminuyó la posibilidad de que los organismos se conecten con sus espacios libremente. 

De esta forma la actividad agrícola está involucrada como una industria clave que puede decidir ser parte de una solución, trabajando para preservar la biodiversidad. 

Por suerte, el sector en pleno está tomando una posición activa para ser parte de la solución de esta problemática y tomó consciencia acerca de la necesidad de producir de forma sustentable y estimulado el cuidado al ambiente. 

¿Como? A través de las buenas prácticas agrícolas. 

Las buenas prácticas agrícolas

Con foco en las buenas prácticas agrícolas y la incorporación de la tecnología a los procesos de gestión del campo, los agricultores pueden lograr reducir la necesidad de aumentar la superficie que trabajan. Así pueden preservar los hábitats naturales transformándose en aliados del medio ambiente. 

Una de las estrategias usadas por este sector para trabajar en biodiversidad es el manejo adecuado de los recursos naturales. Esto es el uso apropiado del recursos como agua, suelo y sustratos. 

“Al analizar y cuidar el suelo, conocer en detalle su composición y sus necesidades se mejoran sus características naturales al minimizar la contaminación“, señala Angelo Calcaterra. 

Por otra parte, el uso eficiente y racional del agua para el riego cuida un recurso finito. Es decir, evita los excesos e insuficiencias de agua con respecto al cultivo y a su vez preserva el buen estado del suelo. 

El manejo integrado de plagas es otra de las herramientas clave que ayudan a mantener la gestión del campo lo más sustentable posible preservando la biodiversidad. 

Esto implica utilizar todas las técnicas agrícolas disponibles para reducir los problemas sanitarios que afectan los cultivos. 

En el manejo integrado y diseñado estratégicamente teniendo en cuenta el factor sustentable los productores agrícolas previenen y realizan el seguimiento de las plagas antes de invertir en productos fitosanitarios. 

En esta misma tónica, se usa también la rotación de cultivos. Una herramienta que es sustentable por excelencia, ya que mejora la estructura del suelo en su composición física y las condiciones competitivas de cada cultivo frente a las distintas plagas. 

Para terminar, una herramienta agrícola que aporta el cuidado de las especies son los refugios abocados a la biodiversidad. 

Estos son lugares en donde se deja crecer vegetación de forma espontánea, con el objetivo de promover hábitats y diversas fuentes de alimento de la vida natural salvaje. 

La biodiversidad, de esta forma, es responsabilidad de todos y el sector agricultor lo sabe, dispuesto a aportar en este tema como en tantos de preocupación no solo nacional sino internacional. 

Otras claves para preservar el medioambiente desde las acciones del campo

En las áreas no cultivadas se facilitan el movimiento de poblaciones claves de fauna y flora porque así conectan distintos hábitats presentes en paisajes rurales. 

De esta forma, los refugios de biodiversidad generalmente se encuentran en la esquina de lotes agrícolas, los bordes y las áreas linderas a los alambrados. Estos espacios no usados están ya descartados por su baja productividad, de modo que no entran en conflicto con los rindes deseables para cada cultivo. 

La promoción de la biodiversidad tiene también otras herramientas, englobadas en buenas prácticas, y posibles de llevar adelante por los agricultores que quieren cuidar el planeta y preservar las especies y el equilibrio natural de la biodiversidad. 

Angelo Calcaterra señala que la capacidad de adaptación a distintos climas y diferentes cultivos son en sí mismos un gran potencial y el próximo escalón evolutivo para lograr más sustentabilidad aún. 

La papa: un manejo sostenible como desafío

El alimento de la papa es fundamental en los cultivos argentinos. Es el alimento que tuvo la mayor expansión en la década del 90 y a nivel mundial, junto con el maíz, el trigo y el arroz. 

Sin embargo, su manejo sostenible es todavía un desafío. Los expertos en el área, como Angelo Calcaterra, han hecho algunas recomendaciones para poder alcanzar este objetivo. 

El experto indica que a veces se confunde el cultivo sustentable con buscar un espacio con vegetación y fauna nativa, algo desaconsejado por el especialista. 

El profesional en cambio aconseja que respeten las franjas de protección de fuentes hídricas, sin instalar allí cultivos de papas ni de otro tipo. 

La sustentabilidad, según el profesional, debe apuntar a mejorar la calidad del semillaje, recurriendo a la óptima calidad de la semilla que evitará así la aparición de enfermedades y plagas. 

Para tornar el cultivo más sostenible, el productor y Ceo de San Tonino indica que es clave asistir con productos plaguicidas pero de baja toxicidad y siempre tener en cuenta que deben manejarse alejados del agua para que no produzcan toxicidad por contacto en operaciones cercanos o bebederos de animales. 

Por otro lado, otro punto destacado para el experto es disminuir el tamaño de los sacos a unos 50 kilos por tanto se reduce la pérdida por desperdicio y manipulación, algo recurrente según cuenta el profesional. 

En relación a la maquinaria recomienda ir pensando en el uso del arado de cincel fijo y vibratorio en lugar del arado de disco. También se debe poner énfasis en rotar el cultivo de papas con otros que no necesiten remoción y aumentar el descanso del suelo para que la tierra realizando como máximo de dos cultivos de papa en un solo lote. 

En cuanto a la utilización del agua habrá que apuntar a que se mejoren los sistemas de riego y vigilancia ya que hará que la estrategia para definir la frecuencia sea perfecta. Evitando desperdicios y alineando los tiempos a las necesidades sin incurrir en faltas ni excesos. 

Lo mejor para convencerse de realizar los cambios, indica el profesional, es dar a conocer las diferencias entre un manejo y el otro ¡Animarse traerá tantos beneficios que no se podrá retornar a la forma de gestionar anterior!