Saltar al contenido

El cultivo de la papa desembarca en África

El tubérculo éxito en este continente

El tubérculo éxito en este continente

Angelo Calcaterra, dueño de San Tonino S.A. en la provincia de Mendoza, Argentina, informa sobre el impacto y en sucedo de la plantación de papá en el continente africano. 

La papa debe ir a África, anunció en junio de 2013 el Secretario de Estado Beerfeltz, del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ), con palabras contundentes. Unos meses después, se lanzó la «Iniciativa de la papa en África». A mediados de diciembre de 2015, se pudo conocer el proyecto de la papa en Kenia. “La información que recibí y las impresiones que obtuve allí me confirmaron lo problemática que es la cooperación con las empresas agrícolas como enfoque para luchar contra el hambre”, cuenta el experto.

Una breve nota de antecedentes: este organismo financia con unos 700.000 euros un proyecto piloto en el que se utilizan variedades de papas de Europa. Todas las empresas tienen en común que la papa es un producto estratégicamente importante para ellas. «Se están probando nuevas variedades de papa y tecnologías, como la maquinaria agrícola, con pequeños agricultores y socios del proyecto. La atención se centra en los métodos modernos de cultivo y transformación y en las buenas prácticas agrícolas», explica el arquitecto. Estas variedades son aptas para su transformación posterior, por ejemplo, en papas fritas. El objetivo es reducir la pobreza y el hambre y mejorar la sostenibilidad medioambiental. En esencia, esto se logrará mediante una «transferencia de tecnología que mejore la producción». 

Intereses económicos contrapuestos

El gobierno holandés ya puso en marcha un proyecto sobre la papa en Kenia en 2011 y creó una plataforma sobre la papa en la web. Esto implicó la introducción de nuevas variedades y su propagación, es decir, también, como en el proyecto del BMZ, el desarrollo de nuevos mercados, en este caso para las semillas de papa holandesas. Los Países Bajos son «el mayor productor de papa de siembra». “De las aproximadamente 40 variedades de papa que hay en Kenia, muchas han sido importadas de los Países Bajos en los últimos tres años. Entre ellas se encuentran las variedades de papa probadas en el proyecto piloto”, explica el especialista. 

Con la iniciativa de la papa, el proyecto está mejorando la posición de las empresas europeas en el mercado keniano. Cabe suponer que este aspecto desempeñó un papel importante desde el principio en la planificación de la iniciativa de la papa (finalizada en 2015). En 2015, los Países Bajos crearon una Plataforma de la Papa de África Oriental. La organización planea ahora también ampliar la iniciativa de la papa a nivel regional en África Oriental. 

Alimento básico y nutritivo

“Al contrario de lo que dijo el Secretario de Estado Beerfeltz, la papa está en Kenia desde hace 100 años, pero no es originaria de allí. Es el segundo alimento básico después del maíz, muy nutritivo y más barato que el arroz”, apunta el profesional. Las papas son cultivadas en unas 128.000 hectáreas por más de 500.000 agricultores, el 90% de los cuales son pequeños propietarios. El cultivo de la papa es un negocio de mujeres en Kenia. Hasta ahora, el 96% de los plantones de papa proceden de la propia cosecha de los agricultores o de explotaciones vecinas, es decir, los pequeños agricultores no tienen que comprar plantones caros y certificados. En el distrito de Nyandarua, donde se ejecuta el proyecto, hay 130.000 explotaciones que cultivan principalmente papas. Así que hay mucho que decir para que el cultivo de la papa sea social y ecológicamente sostenible, pero también para que se desarrollen alternativas.

El especialista en cultivo de papa, aporta: “El primer proyecto para desarrollar una industria de papas de siembra en Kenia se remonta a 1968. Ya entonces se trataba de la producción de papas de siembra, el almacenamiento y los ensayos para combatir las plagas”. 

Un estudio realizado por el Instituto Internacional de la Papa (CIP) en 1993 certificó que el proyecto, que finalizó en 1979, tuvo poco impacto y carecía de sostenibilidad. La evaluación del sistema keniata de semillas de papa también ha detectado una discrepancia entre las variedades de papa estudiadas por los científicos y las preferidas por los agricultores. Desgraciadamente, esto sigue siendo así en la investigación agrícola actual. Pero, ¿Cuál es la situación hoy, 35 años después?

Durante una visita al proyecto de papa en el distrito de Nyandarua a mediados de diciembre de 2015, los representantes del gobierno y dos explotaciones de prueba se mostraron muy satisfechos. “La producción aumentó y las explotaciones participantes obtuvieron mayores ingresos. Sin embargo, según tengo entendido, las explotaciones de prueba recibieron gratuitamente las papas de siembra, los pesticidas y la maquinaria durante la fase de prueba. No obstante, sigo teniendo una visión muy crítica del proyecto”, cuenta el especialista en cultivo de papas y dueño de San Tonino S.A. en la provincia de Mendoza, Argentina.

La presión de las enfermedades y el cultivo con plaguicidas: El tizón del tubérculo es un problema importante en el cultivo de la papa en Kenia. Esto también está muy relacionado con la falta de pausas en el cultivo (rotación de cultivos). Normalmente, incluso en el cultivo convencional de la papa, hay una pausa de cultivo de 4-5 años (en la agricultura ecológica 6-7 años). Cada semana se rocía una nueva combinación de pesticidas sobre las papas. No se han investigado alternativas que permitan minimizar los insumos externos y, según un agricultor entrevistado, no se han identificado. Sin embargo, la elección de posibles cultivos alternativos es más limitada en altitud.

El riesgo de introducción de formas agresivas de la enfermedad. Existe el riesgo de importar una forma agresiva de tizón del tubérculo que se da en la Unión Europea pero no en Kenia ni en África Oriental. Aunque la Comisión de la UE lo negó en una respuesta, este riesgo sigue existiendo.

Selección de variedades: “Las papas de siembra se importaron de Alemania. Aunque en las últimas décadas se ha desarrollado un número relativamente elevado de variedades de papas en países vecinos como Uganda y Ruanda, que incluso podrían estar mucho más adaptadas a las condiciones locales, no se investigó este aspecto”, informa el experto. Debido a la cooperación con las empresas alemanas, a los agricultores kenianos sólo se les ofrecieron patatas de siembra alemanas además de sus papas de siembra kenianas ya disponibles.